Elsa

elsa captura

Vídeo:

https://youtu.be/KGuJjCJGGTE

Podcast:

Elsa Ruiz Podcast

Texto:

Elsa Ruiz es cómica. Mejor dicho, cómica trans, como ella misma se define.

Elsa no solo hace reír, sino que utiliza el humor para lanzar un mensaje lleno de autenticidad, de verdad y de amor. Para ella el humor es amor. Monólogos cargados de buen rollo, que a la vez explican parte de la realidad trans al público en general. Un público que suele ser desconocedor de dichas situaciones y que cuando acaba el espectáculo, se lleva el alma cargada de risas y de lecciones.

Ella se ha hecho a sí misma y nunca mejor dicho. Porque, cuando ya tenía prácticamente todo montado, una carrera profesional que iba hacia arriba, una zona de confort creada y una vida hecha acabando la veintena…¡Zas!

Decide poner patas arriba su yo y apostar por lo que de verdad sentía. Cuando el mundo te lee como la persona que no eres durante tanto tiempo, dar el paso hacia la construcción de quien quieres ser, da cuanto menos, un poquito de respeto.

Ella define esa transición como “la obra de la Sagrada Familia, porque no creo que acabe nunca”. Una construcción que solo le ha regalado cosas buenas y donde la gente que de verdad le quiere, siempre ha estado y sigue estando a su lado. Su familia la primera. Tanto su padre como su madre son ejemplo de amor. De que cuando quieres a alguien, quieres que sea feliz, que sea auténticx, le quieres llenx de vida. Ese es el cariño verdadero y el sentimiento que han demostrado sus padres hacia Elsa. Cuando habla de ellos hay momentos en donde no puede evitar emocionarse y es en ese mismo segundo, cuando pienso que ojalá eso fuera más común. El mundo sería un lugar bastante más bonito.

Elsa dice que, aunque efectivamente sea necesario denunciar todas las discriminaciones que vive el colectivo trans, también hace falta contar las historias bonitas. Dar ese rayo de esperanza a quienes piensan que se van a quedar solxs o que si siguen el camino de su corazón, no van a ser felices. La sociedad es verdad que lo pone muy jodido, pero Elsa es ejemplo de que se puede vivir dándole el sentido real a esa palabra: VIVIR.

Además de tener una familia que es un ejemplo de aceptación y de amor en estado puro, Elsa está feliz y enamorada de su pareja . O por lo menos me da esa sensación cuando habla con ese cariño de ella. Me cuenta que, uno de los miedos al empezar la transición, era quedarse sola. Pero como pasó con el ejemplo de su familia, si alguien te ama, te seguirá amando si eliges el camino que te hace feliz.

Con su chica tiene una relación de esas de quererse bien. Cuando Elsa habla del tema con tan buenas palabras, se puede casi adivinar mirándola a los ojos, que es un amor sano. Ese amor que cuando lo sientes, te hace grande el corazón y te ensancha el pecho.

Y por cierto.

Sí.

Su chica.

No me he equivocado.

Elsa abandonó una situación llena de privilegios, donde la sociedad le leía como hombre, cisgénero y heterosexual, para meterse en el “fregao” de ser mujer, trans y lesbiana (o mejor dicho, pansexual). ¡Toma! ¿Alguien da más? Todo un viaje en donde hay que echarle un par, como poco.

¿Un par de qué? ¡Pues de lo que elija! Porque ese es otro tema al que también le metimos mano (con consentimiento, siempre ;): cuerpos.

Existen hombres con vulva y mujeres con pene. Elsa es una de ellas y no se avergüenza, ni siente rechazo por sus genitales. Ella tiene claro que quiere “conservar sus piezas originales”. Es su decisión y a mí personalmente, me parece maravillosa. La decisión y que lo diga abiertamente.

Constituye, en mi opinión, un ejemplo de naturalidad, visibilización y un golpe de realidad para todxs aquellxs a quienes les cuesta aceptar esta idea. Yo no se lo pregunté, obviamente, ya que es algo muy personal. Por eso, el hecho de que lo dijera orgullosa, aumentó mi admiración. El cuerpo es algo tan maravilloso, que invisibilizar lo diferente, lo único que hace es limitarnos.

Parece increíble que todavía sigan existiendo tal cantidad de tabúes, pero así es. No solo se hacen invisibles los cuerpos, sino la manera de disfrutar con ellos.

Si la sexualidad ya de por sí es un campo donde a mucha gente le cuesta salir del porno mainstream, que muestra un espectro muy pequeño, si entramos en cuerpos diversos…¡Apaga y vámonos!

Y en este charco también se metió Elsa sin problema, reconociendo que el tener una pareja como la que tiene ha hecho que, con comunicación y consenso, descubra y disfrute más del sexo que con ninguna otra persona que no sea ella misma.

2 horas de charla y conversación fluyendo de un tema a otro, que pasaron como si hubieran sido 10 minutos y que me dejaron una idea muy clara grabada a fuego:

Ojalá menos odio.

Ojalá más autenticidad.

Ojalá más Elsas.

Porque eso significaría un mundo mejor.