Marta

Vídeo:

 

PODCAST:

Marta Sanmamed Podcast

Texto:

Marta Sanmamed es, además de un ser increíble, una artista multidisciplinar –aunque ella misma huya de esta definición- que lleva en el mundo del arte y la comunicación muchísimos años. Por ello, su visión de un espacio tan aparentemente “cool” como es el artístico o el de los medios, siempre es interesante.

captura datosParece que, cuando hablamos de artistas, nos imaginamos a alguien medio hippie, con pinta de bohemio y viviendo a su propio rollo. Con barba hipster y ropa alternativa. Pero Marta no tiene pinta de artista. No lo digo yo. Lo dice ella. Lo dice orgullosa. Como una forma de luchar contra los estereotipos preconcebidos, que también abundan en un mundo como el del arte. Es una forma de libertad. De elegir qué modelo de artista quieres ser y cómo quieres transmitirlo. Porque aquí también existe el marketing y el postureo, como se puede imaginar.

Al sacar el tema de la situación de la mujer en este contexto, Marta no se corta ni un pelo –una de sus virtudes- y con un rotundo:

“¿Suspendemos en el tema del arte? Suspendemos.”

afirmó categóricamente lo que yo me esperaba: queda mucho por hacer.

Todavía son muy pocas las mujeres que exponen en galerías y que viven de su obra. En el mundo de lo bello, lo estético y lo artístico, seguimos sin ocupar el lugar que nos corresponde, más allá de ser musas o inspiración de quienes crean y manejan el pincel: ellos. No obstante, todo va cambiando y poco a poco, mujeres referentes del mundo del arte –y de otros campos- van siendo rescatadas del olvido, sirviendo de modelos culturales a nuevas generaciones -me incluyo-.

Durante la charla, también hablamos de los micromachismos. Esas pequeñas conductas,marta plano corto en apariencia insignificantes, pero que esconden detrás muchos años de patriarcado no precisamente igualitario. Y esos a veces minúsculos o imperceptibles, gestos de machismo, pueden significar, como le pasó a Marta, que te dejen de comprar un cuadro cuando se enteran de que eres pintora y no pintor.  Así de simple. Así de duro.

Porque aunque parezca que en el 2018 estamos de vuelta, seguimos en lucha  y aquí nadie se fía de esa nueva ola de machismo que se esconde detrás de las letras de reggaetón y los “si se pone celosx, es porque me quiere”

No obstante, no todo fue hablar del “arte típico”, entendiendo típico como lo que abunda. Marta Sanmamed está inmersa, contagiada y enamorada de un movimiento maravilloso: el Arte Upcycling, cuya alma es realizar piezas artísticas con materiales reciclados.

Es aquí donde empezó lo que podría ser otra charla, con el plástico como indeseado protagonista. Entre las obras que Marta Sanmamed crea dentro de este movimiento artístico, nos encontramos con unos preciosos jardines verticales, llamados “Giardinos”, realizados con bolsas de plástico.

Dicho así suena bonito, pero el mensaje es brutal a la vez que desolador: jardines de basura. Oxígeno de plástico. Lo que le llevó hasta esta nueva forma artística fue un “BASTA YA” un día cualquiera, paseando y siendo consciente del vertedero que estamos creando. De la queja pasó a la acción –porque Marta es acción. Movimiento. Hacer- y acabó por crear estas increíbles obras.

Si echamos un vistazo a los datos del plástico, lo único que nos puede apetecer es llorar. Estamos metidos en un consumismo tan extremo, que no somos conscientes de la basura que generamos cada día. Encontrar gente como Marta es topar con una bolsa de oxígeno y un hilo de esperanza. Es ponerle un poco de freno a esta vorágine que nos conduce a vivir en un -perdón por la expresión- puto basurero.

Fórmulas, iniciativas, nuevos proyectos…todo es poco para intentar hacer del mundo un lugar un poquito mejor.

Con esta moraleja me quedé al terminar la entrevista. Una semilla que se ha mantenido en mí desde entonces, intentando llevar a cabo pequeñas acciones para remar en la dirección correcta.

De toda la entrevista me llevo un mensaje grabado a fuego, dicho por la propia Marta: “No hay planeta B”. Yo solo espero, que no nos llegue a hacer falta.