Día 11: Black Thunders Derby Dames

Cuando por casualidad el Roller Derby se cruzó en mi vida, supe que tenía que tener un hueco en Somos Tormenta. El Roller es más que un deporte. Está lleno de valores que me representan y en los que creo. Pero encima, cuando vi que el equipo al que iba a entrevistar se llamaba BLACK THUNDERS fue como…¿HOLA? ¿DESTINO? GRACIASSSSS.

Ellas, las Black Thunders Derby Dames de Madrid, no solo encarnan los valores de este deporte, sino que los llevan un paso más allá. Creo que no he visto un grupo de personas que funcione tan bien, tan unido, tan amor, tan comprometido y tan TODO como ellas. Lo he dicho muchísimas veces pero es que es verdad: si la sociedad se organizara como ellas, este planeta sería mucho mejor.

Creo que esta entrevista ha sido la que más tiempo he tardado en preparar y la que más reto me ha supuesto, al ser grupal. En este caso, dejé la puerta abierta para que toda persona que formara parte del equipo pudiera participar. Esto significaba que el tiempo de preparación normal de cualquier entrevistaba se multiplicaba por las personas que iban a participar, ya que a mí siempre me gusta tener una charla individual antes de grabar para hablar tranquilamente del proyecto.

El caso es que desde que supe que el Roller Derby existía hasta que pude darle al REC, pasó bastante tiempo de quedadas individualmente, en equipo, fijando el día para grabar…pero fue una espera que sin duda mereció la pena.

Una de las cosas por las que he dejado aparcada la televisión una temporada es precisamente esa. El tener el tiempo para cuidar las historias y dedicarle la energía que merecen, sin ir como si fuera esto un fast food audiovisual. Reconozco que soy muy impaciente y que me cuesta ver que las cosas no avanzan al ritmo que creo que deben hacerlo, pero estoy aprendiendo a cocinar las historias a fuego lento. Os digo que, sin duda, saben mejor.

La grabación fue en La Ingobernable y nos pusieron todas las facilidades del mundo (¡Incluso nos dieron la llave del espacio para grabar donde quisiera!). Desde aquí, aprovecho el post para agradecerles de corazón el trato y reivindicar la necesidad de este tipo de espacios. Ojalá el desalojo nunca llegue, porque sería una pérdida para toda la sociedad de Madrid. También, ya que estoy, acabo dando las gracias a todas las Thunders por haber querido colaborar con el proyecto desde el minuto 1. Y un gracias con plus a Dee, Ele, Cris, Saray y Ana por poneros delante de la cámara para llenarla de tormenta. Ahora ya puedo gritar bien alto eso de: “¿Qué somos? THUNDERS ¿Qué queremos? TORMENTAAAAAAA.”

Dia 10: Laura Terciado

Después de un tiempo a mil cosas, por fin vuelvo al proyecto. He decidido  aprovechar este mes de julio para ponerme al día de todo y preparar la nueva temporada que empezará a partir de septiembre. El verano ya sabéis, es un poco stop de todo. La primera de esas tareas: actualizar el Diario de Rodaje.

Esta vez toca recordar la grabación con Laura Terciado, algo que es bastante sencillo porque todo fue muy guay. De hecho, sonrío al hacerlo porque fue un encuentro que me gustó´mucho. Desde el minuto uno que me puse en contacto con ella solo hubo facilidades 🙂 y eso siempre se agradece. Lau, además de hacer unas fotos increíbles y estéticamente preciosas, es una persona genial con la que es muy sencillo crear una conversación bonita.


La entrevista fue en su casa y durante la charla hablamos de muchísimos temas que me apasionan. Empezamos por analizar el papel de la mujer en los medios audiovisuales (de la televisión en concreto. Su medio y hasta hace poco el mío también), de la importancia de tener mujeres como referentes, de la sororidad o de cómo va cambiando el panorama poco a poco. Si veis el final de la entrevista, veréis que es MUY optimista.

También tuvimos tiempo para poner un poco el mundo patas arriba y hablar del momento que vive el feminismo ahora mismo y hacia dónde va. Lau es una persona con muchísima personalidad y muy clara. Que se moja, dice las cosas como las piensa a la vez que le pone humor y pasión a partes iguales. Es una tía especial. Creo que esa palabra es la que mejor la define.

Para mí fue un encuentro súper enriquecedor porque me gusta muchísimo encontrarme con gente con la que poder debatir sobre varias de mis pasiones: la cultura audiovisual, los medios, el papel de la mujer y ya metidos en gastos, de la sociedad en general. Así que solo puedo deciros que, si no lo habéis hecho, deberíais ver esta entrevista porque es maravillosa ¡Como ella!

Dia 9: Lola y Ángela

Yo soy de esa gente a la que le encanta escuchar anécdotas e historias una y otra vez.  Me flipa. Por eso, la entrevista con Lola y Ángela me hacía tantísima ilusión. Esta vez, ni siquiera habíamos quedado para tomarnos un café antes de grabar, así que lo único que sabía, era que ellas dos llevaban luchando toda su vida por los derechos de las mujeres. Pero ya con eso, sin saber más info, a mí me parecía un planazo mega prometedor.

Al conocerlas, lo primero que me llamó la atención es que de entrada, bien podrían parecer dos mujeres tranquilas, jubiladas, que han tenido una vida estándar (esta palabra no me gusta demasiado, la verdad, pero creo que se entiende lo que quiero decir) y no dos personas que se han pasado la vida en manifestaciones lanzando panfletos y tirando piedras. Me gusta muchísimo que las apariencias engañen y que demuestren que los estereotipos están para romperlos.

Ya entablando conversación antes de grabar, pude ver que me equivocaba. Estaba ante dos mujeres con carácter y con mucha historia a las espaldas. La manera de hablar, de expresarse, de moverse por el espacio…es una forma totalmente subjetiva de sacar conclusiones, pero son detalles que aparecen siempre que estoy ante una Tormenta 🙂

Cuando empezamos a grabar, no quería que acabara. Escuchar a Lola y Ángela era escuchar la viva historia de la conquista de los derechos de las mujeres en primera persona. Cara a cara. Ellas son de esas mujeres con las que de alguna manera, me siento en deuda. Han luchado y se han jugado su integridad por dar pasos hacia adelante, en una época donde las cosas eran infinitamente más difíciles que ahora.

Conocer este tipo de historias (de ellas y de tantas otras mujeres valientes), siempre me genera reflexiones. Antes, durante y después. No ha pasado tanto tiempo desde que las mujeres podemos ir a votar, tomar anticonceptivos o a abrir una cuenta bancaria sin la autorización de un hombre. Por eso, hablar con mujeres así, hace que aflore ese agradecimiento a ellas y a tantas. Porque gracias a su lucha y a su empeño, yo puedo ser libre hoy en día y hacer, por poner un ejemplo, un proyecto como este.

Así que, lo vuelvo a hacer y a todas aquellas que nos han dejado un país más justo y feminista, solo os puedo decir: GRACIAS. Intentaremos estar a la altura.

Día 8: Beatriz

Creo que es la primera vez que escribo una entrada del Diario de Rodaje el mismo día que grabo. Para mí es un gran triunfo, ya que el orden y yo tenemos una relación de idas y venidas. Pero ahí vamos. Se hace lo que se puede.

El caso es que hoy ha ido muy guay, entre otras cosas, porque la grabación ha sido en pijama y en la cama. Creo que es el sueño de cualquier periodista, así que emulo a la gran Encarnita del baptisterio y pregunto al mundo: ¿A quién no le va a gustar grabar en pijama?

La elección del sitio no fue solo azarosa, sino por cuestiones narrativas –en realidad no, pero siempre queda bien poner alguna frase de este estilo- para el proyecto.

Siempre intento realizar las entrevistas en sitios donde la persona que participa esté a gusto, que le represente de alguna manera. Cuando le dije a Bea esto, ella lo tuvo claro: “Yo donde estoy la mayor parte del tiempo cuando estoy en casa y donde escribo es en la cama” Pues palantecon la idea.

En la entrevista con Bea he estado mega a gusto. Ha sido muuuuuy distendida, súper cercana y eso siempre me gusta. De hecho, es que me flipa cuando la gente se suelta, se abre y se deja llevar por lo que la charla va generando. Sin ninguna barrera ni presión. Como hoy.

Podría andarme con rodeos y buscar mil palabras raras para definir mi estado actual, pero la realidad más simple es que estoy realmente contenta. Feliz. Grabar me suele dar felicidad. Quizá también influye la cerveza que me estoy tomando ahora mismo en una terraza mientras el sol me baña la carita –hoy hace un día increíble en Madrid- pero el caso es que lo estoy.

Este proyecto me está dando la satisfacción de estar apostando por algo que realmente me sale del corazón y en lo que creo. Que me representa. Poder estar escuchando y conociendo a mujeres increíbles con historias, pensamientos y formas de ser brutales es un disfrute difícilmente definible. Un regalo. Como una ducha caliente que no se acaba.

¡Quién me iba a decir que la calma que buscaba estaba entre tormentas!

Día 7: Ana

¡Vuelta al lío! Tenía muchísimas ganas de retomar las grabaciones. Así que, este rodaje lo pillé con especiales ganas. Como “agua de mayo” que diría mi abuela. ¿Por qué? Pues porque siempre he sido muy impaciente. Hasta niveles máximos. Odio esperar. Me reconcome por dentro. Eso hace que muchas veces viva los procesos del proyecto con un: “bufffffff” interior bastante agudo, en donde me gustaría que todo fuera más rápido y grabar y grabar todo el rato.

No obstante, este proyecto también va de esto.  De parar y escucharme. De trabajarme la impaciencia y ser capaz de disfrutar de cada pequeño paso del camino. Saborear todo el proceso. Historias a fuego lento. Me gusta saber que lo estoy haciendo, aunque me cueste horrores.

El caso es que no solo tenía mil ganas de grabar por mi ansia interior, sino también por el tema a tratar. Siempre me ha encantado la pintura y la ilustración, aunque mi nivel de dibujo se resuma en: “al menos tenemos salud”, así que tener a Ana delante de mí ese día fue un regalazo.

Grabamos en su casa, que es donde a mí más me gusta grabar. Principalmente, porque siempre intento que el contexto donde se hace la entrevista represente lo mejor posible a la persona. Que se sienta a gusto y en su medio.

Esta idea tan bonita y utópica, en ocasiones significa tener que luchar con ruidos de coches que pasan, vecinxs molestxs y una jungla sonora en general. Pero todo bien. Al fin y al cabo, en este proyecto también me estoy trabajando la tolerancia a la “no perfección”.

La entrevista la disfruté un montón. Hablamos de feminismo, de ilustración y de muchos temas más. Y es de las pocas veces que podría resumirla con una frase, que en este caso no es mía, sino de la otra Ana: “nunca deberíamos dejar de pintar, ni de jugar” Así que…¡Prometido!

 

 

Día 6: Adelaida

Ir a Barcelona es un plan que apetece siempre. Da igual cuándo sea. Pero si encima es a hacer una entrevista a alguien como Adelaida Guasch, que es una tía tormenta de las de verdad…¡Pues mucho más aún!

Cargar con toda la logística necesaria para grabar (trípodes, micro, cámaras etc) hizo que la mejor opción para llegar hasta allí fuera el coche, aunque supusiera una pequeña paliza. No obstante, ya se sabe que sarna con gusto no pica y en esta ocasión, además, me acompañó mi hermana, con lo que me echó una mano que no me vino mal.

Un día antes de grabar, estando ya allí, quedé con Adelaida. Desde que contactamos por Instagram, mucho antes de que se sentara delante de la cámara, siempre fue una persona muy cercana, humilde y accesible aunque no nos conociéramos en persona (Algo que le agradezco enormemente 🙂 ). Ese día tomamos un café, me contó toda su historia y pude corroborar que, a pesar de no haber grabado todavía, ya sabía que el viaje había merecido la pena.

El día del rodaje amaneció nublado casi lluvioso, lo que provocó mi miedo a que la falta de luz supusiera un problema. Porqueee…¡¡Efectivamente!! Entre toda la logística, se me olvidó meter los focos y se quedaron en Madrid (ERROR MAYÚSCULO) con lo que solo contaba con la luz natural. Al final, el tiempo se portó y pudimos aprovechar la luz que entraba por el enorme ventanal que tenía la casa y darle al Rec sin ningún problema.

La entrevista fue un placer gigante y estar en un sitio como Barcelona, también. Después del rodaje, disfruté de todo lo que esta ciudad tan genial siempre me regala. Entre otras cosas, pude ir a la exposición fotográfica “Des del terrat” de la fotógrafa Carme Garcia, una expo a la que tenía muchísimas ganas de ir.

En resumen: Ojalá mil viajes a Barcelona como ese y mil rodajes igual.

Día 5: Erica

Cuando le propuse a Erica participar en Somos Tormenta, me dijo que sí sin pensárselo, se emocionó y se alegró muchísimo. Lo sé, porque su voz no miente y todavía me acuerdo del audio de Whatsapp donde me preguntaba si tenía que prepararse algo, coger información de los temas que íbamos a tratar o lo que fuera. Yo me acuerdo que le dije que lo único que hacía falta es que fuera ella misma. No me equivoqué.

Erica es de esa gente que es bonita. Que transmite buen rollo y ganas de vivir. Ella y yo compartimos piso –con 3 personas más- en 2012 si no me equivoco y, aunque coincidíamos poco por casa, siempre le tuve muchísimo cariño y me pareció una persona muy leal y transparente. Años después nos perdimos la pista, aunque gracias a las redes sociales siempre supe que seguía luchando por su sueño de ser actriz.

El rodaje fue increíble. Eri propuso grabar en el teatro de Palencia y fue un pedazo de acierto. El sitio era
brutal y se respiraba esa magia que solo está oculta en los teatros. El tiempo pasó volando y fue un auténtico placer hablar de temas como el feminismo, la posición de la mujer en el mundo audiovisual, las dificultades de ser actriz, la necesidad del teatro en la sociedad…En resumen: el madrugón Madrid – Palencia, mereció muchísimo la pena.

Para terminar el día antes de mi vuelta a la capi, fuimos a comer a un sitio muy guay para comprobar que Palencia tiene, además de un teatro bonito y gente muy top, buenos sitios gastronómicos ¡Una mañana totalmente enriquecedora con una persona absolutamente increíble!